Milagros en Casariche


Revista Aracelitana    69
 (…)

SALUS INFIRMORUM
(HISTORICO) (I)

¡Que serena está la noche!
¡qué tranquila y dulce calma!
¡cómo lucen las estrellas!
¡cuál brilla la luna blanca!
El pueblo dormir parece;
en silencio están sus casas;
tan sólo se oyen los pasos
del sereno que las guarda.
A ratos hiende el espacio
su voz que las horas canta
y que conservando antigua
costumbre de nuestra España
antes de anunciar la hora
preceden las alabanzas
de la Virgen, en su canto
llamándola Inmaculada.
<<Ave María Purísima>>
jaculatoria tan grata
al corazón del cristiano
que a María se consagra.

No todo duerme en el pueblo;
velan derramando lágrimas
los que acaso con sonrisas
sus pesares enmascaran…
y es para muchos tormento
que alivia, la luz del alba.
              
               Para el triste que suspira;
para el enfermo que clama
agitándose en su lecho,
las noches ¡ay! ¡son tan largas!
               Una infeliz paralítica
que yace en pobre morada
dormir no puede, y contando
cada minuto que pasa
eternidad le parecen
para sus penas amargas.
               Ha tiempo en su triste lecho
la tiene el mal enclavada
y aunque su esposo y sus hijos
se desvelan y afanan
por ella, son sus recursos
tan escasos que amenaza
la miseria aquel hogar…
La enfermedad es una carga
que rinde muy pronto al pobre
cuando se asienta en sus casas…

70      Revista Aracelitana

               Esas tristes refleciones
una y otra vez asaltan
a la infeliz, alejando
el sueño que la descansa.
               De pronto su pensamiento
se le presenta, cual llama
resplandeciente, una idea…
Su marido en la varada
según le contó aquel día
subió a la Sierra de Aras
en término de Lucena,
y allí vio la imagen santa
de la Virgen de Araceli
y como verla es amarla
quedó prendado de amores;
y tanto de Ella le hablara
que ahora piensa…¡Yo le pido
que me cure sin tardanza!...
               Ella…¿no lo puede hacer?
¡oh si! ¡que bella esperanza!
si esa Virgen de Lucena
quiere escuchar mi plegaria!...
-Mira que con fe te invoco;
si tu intercesión me sana
subiré a tu santuario
a darte rendidas gracias!
…¿Pero…qué es esto Dios mío?
¿qué luz es esta tan clara?...
¿estoy soñando?... o deliro?
¡la Virgen en esta casa!
Trae su Niño entre los brazos!...
Pero ¡ah! ¡se marcha! ¡se marcha!

               La noche cede a la aurora;
se extingue la luna pálida,
pierden su luz las estrellas…
empieza a brillar el alba…
Aquella infeliz doliente
abre sus ojos, y pasa
por ellos su mano trémula…
suspira por fin y exclama:
-¡Oh! qué sueño tan hermoso
he tenido esta mañana.
la Virgen tal como él dijo,
la de la Sierra de Aras
ha venido a visitarme
de luz celeste cercada…
¡oscuro el sol me parece
si con Ella se compara!

               ¡Jesús! ¡milagro! ¡milagro!
salir puedo de mi cama…
sin apoyo… sin auxilio…
¡Venid todos los de casa!
que la Virgen de Araceli
anoche vi y estoy sana!

               ¿Cómo describir la escena
que siguió? No, no hay palabras
que traducir puedan fieles
los sentimientos del alma
presenciando tal suceso,
gracias tan extraordinaria
que si no llamar milagro
-pues sólo la Iglesia santa
tiene poder para ello-
hemos de admirar sin tasa.
¡Cuán grande! Cuán poderosa
nuestra Madre muy amada
nuestra Patrona querida
que de Dios todo lo alcanza!
y no tan sólo en Lucena
sus beneficios derrama
con el título tan bello
de Araceli, que sus gracias
extiende por todas partes
como reina y sobrerana,
y prende los corazones
de cuantos mira a sus plantas…
El caso anterior lo prueba…
pero… pruebas ¿hacen falta?
¿Quién mejor que un lucentino
sabe que verla es amarla?

T.F.


(I)  El suceso extraordinario que aquí se narra, ocurrió en Casariche el año anterior. La vecina de dicho pueblo Josefa Torres Carnerero, lo refiere en carta que tenemos a la vista y que dirije al Sr. Capellán de la Obra Pia juntamente con una del Sr. Cura de su Parroquia. A su tiempo visitó el Santuario de Nuestra Patrona, asistiendo a una misa y ofreciendo dos velas en acción de gracias por la curación que obtuvo del modo descrito, y del que damos cuenta con todas la reservas propias de tan delicados asuntos cuya investigación y definición pertenece a nuestra Santa Madre la Iglesia.


Fuente:
AÑO VI – LUCENA 1 MAYO 1915 –Nº 114
REVISTA ARACELITANA
PUBLICACIÓN BIMENSUAL ILUSTRADA
Con censura eclesiástica.
























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MILAGROS Y PRODIGIOS
DEL SANTO ESCAPULARIO
DEL CARMEN - 17

SE LIBRA DE UN ACCIDENTE MORTAL UN NIÑO POR VESTIR EL SANTO ESCAPULARIO 

El señor don Rafael Rodríguez Remesal, cura párroco de Casariche, escribía el 8 de mayo de 1926 al Rvdo. P. Fray Luis María Llop, relatándole el siguiente prodigio: 

“Ruégole encarecidamente, amado Padre, tenga la bondad de insertar en “El SANTO ESCAPULARIO”, Revista que tan acertadamente dirige, el siguiente caso, proclamador verdaderamente de los prodigios del Santo Escapulario del Carmen: 

“Era a fines del mes de diciembre del pasado año, cuando una tarde deciden salir al campo, para dar un paseo en camioneta, don Vidal Moriana, fervoroso amante y propagador de la devoción del bendito Escapulario del Carmen, acompañado de un hijo suyo y de los amiguitos de éste. Iban a toda marcha, cuando uno de los pequeños sacó el picaporte de uno de los tableros, sobre los cuales iban recostados. Cayeron los dos amigos al suelo, quedando casi exánimes al golpe, a la vez que el hijo de don Vidal Moriana, como empujado por una mano invisible, caía dentro de la camioneta, sin causarse la menor lesión”.  
 “Conducidos rápidamente a sus casas, causaron la impresión dolorosa que es de suponer, al verlos bañados en sangre; cuando he aquí que de labios de la señora de Moriana sale esta exclamación: “Estos niños no llevaban el Santo Escapulario”. Y, en efecto, los dos amiguitos, al vestirse para el paseo, habían dejado olvidado el Escapulario en sus casas, que siempre solían vestir. Solamente el hijo del señor Moriana lo llevaba y él fue quien le salvó, pues necesariamente tenía que caer, si la Santísima Virgen no le hubiese librado de aquel trance. Los dos amigos sanaron de sus heridas, pero en ambos ha quedado la señal para perpetuar el recuerdo del milagro obrado con su amiguito. Y termina diciendo el señor cura que esto ha dado lugar a que en todo el pueblo se estimula más y más la devoción al Santo y bendito Escapulario del Carmen.

Milagros y Prodigios del Santo Escapulario del Carmen 
por el P. Fr. Juan Fernández Martín, O.C.

Publicado en:
http://wwwapostoladoeucaristico.blogspot.com.es/2013/08/milagros-y-prodigios-del-santo.html



CASARICHE
UN PASEO POR NUESTRA HISTORIA
©Francisco Estepa López
Es propiedad del autor. Todos los derechos reservados.

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